A
pesar de que la mayoría de los relojes actuales son digitales y de
que muchas personas han dejado de llevarlos en sus muñecas para
mirar la hora en su smartphone...
seguimos usando la onomatopeya tictac para representar el sonido que
hacen los relojes. Por tanto el tictac de un reloj representa el paso
inexorable del tiempo, aunque los relojes ya no hagan este sonido.
Algo
parecido sucede en nuestras escuelas. Las TIC (Tecnologías de la
Información y la Comunicación) y las TAC (Tecnologías del
Aprendizaje y del Conocimiento) también nos muestran, aunque de otro
modo, el paso del tiempo en la institución escolar. A pesar de que
lo digital se ha ido incorporando en todos los ámbitos de la vida,
la escuela todavía permanece como un reducto de resistencia al
cambio.
Aunque
si bien es cierto que se han producido algunas filtraciones, la
institución como escuela y muchos de sus miembros están oponiendo
una resistencia numantina, ya sea por acción u omisión. No ayuda en
absoluto a cambiar esta situación el hecho de que la investigación
sobre didáctica 2.0 (o digital o TIC...) todavía no tenga la
entidad que debiera y que, en consecuencia, el profesorado reciba una
formación escasa al respecto.
Esta
actitud de resistencia, de enfrentamiento, está provocando una
situación que me atrevería a etiquetar como “peligrosa”. Por un
lado, una minoría significativa de profesores está llevando a cabo
excelentes experiencias de buenas prácticas en el aula gracias a
este nuevo paradigma educativo que todavía lleva pañales; pero, y
esto también hay que decirlo, al mismo tiempo, se están llevando a
cabo algunas experiencias de dudosa eficacia sin ningún tipo de
control o evaluación efectiva.
Internet
y las redes sociales no son una herramienta más para las
generaciones jóvenes, forman parte de su vida, de su proceso vital,
configuran su yo. La escuela enseña cómo comportarse en la vida
cotidiana, en las instituciones habituales (escuela, familia, mundo
laboral...), y ahora tiene la obligación de “e.ducar”, es decir,
enseñar a comportarse en el mundo virtual, en la realidad aumentada
donde los jóvenes desarrollan una parte esencial de su vida. La
escuela debe apoyarse en el mundo virtual para enseñar a sus alumnos
porque tiene la obligación de hablar su mismo lenguaje y de utilizar
las mismas herramientas que usan ellos para enfrentarse al mundo.
La
escuela del futuro próximo será “e.scuela” y la educación será
“e.ducación”... eso es inevitable. Por tanto, o nos subimos
rápidamente a este tren o quizá, sin darnos cuenta, pase de largo
dejándonos abandonados en la estación del olvido.
Absolutamente de acuerdo Salvador. Ojalá este mensaje llegue a los docentes que todavía siguen viviendo en la Era Industrial. Estoy seguro que, por lo menos, los hará reflexionar sobre la necesidad de abrir sus mentes a el uso de las TIC en la educación.
ResponderEliminarTodos tendremos que hacerlo más pronto que tarde... o, como he dicho en otras ocasiones, otros lo harán por nossotros.
EliminarTienes toda la razón. No se le pueden poner limites al campo... Hay padres y profesores q señalan internet y la tv como los peores enemigos y los prohíben. No se dan cuenta de q pueden ser sus mejores aliados para la educación en el siglo XXI
EliminarLa tecnología es un aliado para la educación... no podemos darle la espalda.
ResponderEliminarLa tecnología en sí misma no es nada. La energía nuclear sirve para curar peresonas o para crear la bomba atómica. Lo importante es la utilización que hacemos de ella. Creo que aquí hay un confusión desde el inicio de la utilización de las TIC. El problema en realidad no es de tecnología sino de didáctica. Por supuesto que las TIC pueden ser herramientas muy útiles pero siempre con buenos planteamientos didácticos.
ResponderEliminarJosé Luis de la Torre
www.educahistoria.com
Totalmente de acuerdo la tecnología no es un fin para la educación, pero si un buen medio, un recurso muy valioso.
ResponderEliminarSin duda el título antecede a una lectura que nos invita a despertar.
ResponderEliminarAnte el avance de las TIC en la actualidad es necesaria introducirlas en todos los ámbitos de la sociedad, sin poder quedar exenta la educación, la cuál jugará un papel de vital importancia.
Ahora bien, para una correcta introducción de las TIC, es necesario realizar un exhaustivo examen que nos ayude a definir la finalidad de su uso. Un uso indebido de estas herramientas puede provocar que nuestra vida cotidiana caiga en un mundo de artificialidad técnica y gire en torno ellas.
La pregunta que planteo es la siguiente: ¿estamos capacitados para un uso adecuado de las TIC o simplemente le damos un uso superficial?
joyeriamanjon.es
ResponderEliminarLos relojes digitales han revolucionado la vida cotidiana. Ofrecen precisión, comodidad y funcionalidades avanzadas, desde la monitorización del ejercicio hasta la gestión del tiempo, simplificando nuestras tareas diarias de manera eficiente.